
Vengo practicando un ejercicio interesante para mí. Es algo sencillo que no necesita mas que conciencia y un aviso para que no se me olvide. Todos los días durante unos minutos trato de dar una calidad máxima a lo que estoy haciendo: trabajo, lectura, pensamiento, etc...
Curioso ver como en esos minutos todos los sentidos se ponen en alerta, la mente tiene un pensamiento único y dirigido en una dirección. Estos minutos son la guinda en mi día y me hacen tomar conciencia de que la vida pude convertirse en un arte y yo en una artesana de mi tiempo.