lunes, 28 de enero de 2008

EL PRINCIPIO DE PETER



Esto dicen los que estudian recursos humanos en las empresas:


"En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia"


Y me he quedado mas tranquila, no entendia bien porqué hay dirigentes timoratos, presidentes indecisos, un clerigo inmoral o un juez corrupto, tienen grandes responsabilidades pero no saben resolverlas. Les fueron ascendiendo hasta alcanzar su máximo nivel de incompetencia y no supieron decir no.


El Corolario de Peter dice:
Con el tiempo, todo puesto tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para desempeñar sus obligaciones.

El verdadero progreso del ser humano empieza por reconocer los propios limites, aprender de la experiencia y controlar una ambición que nos lleva a ser incompetentes y sobre todo a vivir infelices nosotros y los que nos rodean.

¿Y tú? ¿serias capaz de decir que no a un ascenso?¿conoces tus limites?...yo lo tengo que pensar.


5 comentarios:

Manuela dijo...

En ocasiones pienso que debería ser un poco menos competente en mi trabajo para que de esta forma no me cargaran con tanto, llego a tener la sensación de que soy una máquina....Me siento estresada en estos momentos, imagino que se me notará.
Saludos

mreina dijo...

Manuela eres una maquina pero de eficacia por eso tienes tanto trabajo.¡Animo¡

Susymon dijo...

mmmm...Realmente creo firmemente que nunca sabemos cuales son nuestros límites, el ser humano se supera día a día, si le interesa claro.
Gracias por tu visita, un placer conocerte, volveré!
Saludos patagónicos

unjubilado dijo...

En dos ocasiones dije no a un ascenso, no me veía con fuerzas ni ganas para ello.
Saludos

Isabel dijo...

Es complicado, pero estoy con Susymon, que el ser humano se supera día a día.
Por ahora, no he encontrado mi límite, aunque he de confesar que la inversión en mi vida personal (la conciliación laboral y familiar no la considero sacrificio profesional solamente) tampoco me lo ha permitido.
Yo tengo cerca un ejemplo de principio de Peter, clarísimo y evidente.
Saludos y encantada de haberte conocido.
Isabel