sábado, 24 de enero de 2009

MANTENER LA LINEA



Al empezar el año todos nos hacemos buenos propósitos y uno de ellos puede que sea "hacer dieta" para conservar la linea.
Somos lo que comemos física y espiritualmente. Hoy hablo de la dieta espiritual. Si nos alimentamos de pensamientos negativos y confusos, emociones desbordadas y actitudes rígidas nos inflaremos como globos y enfermaremos nosotros y nuestras relaciones.
Mi propósito es hacer dieta, que no pasar hambre, porque lo contrario a lo descrito es fresco, autentico y de fácil digestión para mí y para mis relaciones. Mantener mi linea de vida porque todo lo que hacemos influye en los demás.

11 comentarios:

Isabel dijo...

No hay que escatimar en "pensamientos", hay que sentir y decir "todo", nada de dieta para la mente. Un beso

Marcelo Escobal dijo...

Suscribo lo que dice Isabel. Conozco gente que selecciona tanto su alimento (input) espiritual (emocional/mental) que al final resulta difícil establecer un vínculo porque resulta que una de cada tres cosas que digo es considerada un "alimento no permitido". El riesgo es terminar con una dieta mental en base a jugo de brócoli. Creo que lo importante es tener un buen metabolismo para procesar adecuadamente la dosis inevitable de mundo que nos toca diariamente.

Concha Barbero de Dompablo dijo...

Leí en el libro "El incleíble poder de las emociones" la importancia de hacer la dieta y cualquier otro propósito desde el entusiasmo y no desde la desesperación... a favor de la corriente y no contracorriente.

Chencho dijo...

Más que dietas creo que debemos hablar de cambiar ciertos hábitos. Mejorar con una dieta puede ser una solución solamente momentánea, acabada la dieta me vuelvo a poner "morao". No, mejor cambiar de raíz ciertos hábitos, pensamientos, costumbres o conductas que sabemos no nos reportan nada bueno, sino no más que un placer efímero.
Ánimo y saludos.

Silvia dijo...

hola!me encanto el video y el texto...
muy bueno..
los pensamientos bonitos y decir cosas sanas ayudan...
besos.
silvia cloud

Narcís dijo...

Mantener mi línea de vida porque todo lo que hacemos influye en los demás.
Esto es lo importante.
Gracias por recordárnoslo.
Un abrazo

Fernando Manero dijo...

¿Dieta espiritual? De acuerdo. Pero, a diferencia de la dieta alimenticia, la espiritual no pasa por reducir cantidades sino por seleccionar calidades y evitar las oxidaciones que nos impiden disfrutar de lo mejor que tiene el intelecto humano. Un abrazo

Nerina Thomas dijo...

Cuando se aprnden las leyes de la naturaleza, ya no es necesario una dieta.
Se cambian las formas, se piensa antes de hablar. Mejor aprender a hacer silencio frente a gente que aún no ha aprendido nada.
Actuar, pensar y sentir bien es el secreto.
Al menos eso he aprendido yo y camino feliz cada día.
un mimo al alma!

angela dijo...

No creo en las dietas espirituales porque en este mundo del espíritu el positivismo, el optimismo, la calidad y la esperanza forman parte del menú... Prefiero la calidad a la cantidad...Un abrazo Angela

panina dijo...

Creo que tengo que hacer dieta,
para transmitir un poquito más a los que me rodean,
un besazo

Maria dijo...

Estupendo post mreina. Es una forma muy creativa de enfocar el asunto del pensamiento negativo. Incluso podríamos añadirle alguna ración de endorfinas --con un pelin de ejercicio físico-- y voilà, sonrisas garantizadas.