
Vivimos esperando: esperando encontrar un trabajo, pareja, hijos, amigos, una situación mejor, una salud mejor...esperando que las circunstancias cambien, esperamos para ser mas felices y me pregunto ¿mientras tanto? vivo en una felicidad transitoria, casi prestada. Creo que la felicidad plena son los pequeños momentos diarios, esperar a los grandes acontecimientos para ser plenamente feliz hace que la vida me pase por delante sin sentido de participación. Mi propósito es disfrutar cada día de lo que la vida me pone delante, no quiero vivir en una sala de espera permanente, quiero salir y disfrutar con todos y de todo.